Cultura | Centro Cultural Borges

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Una referencia ineludible

En 2025, el Centro Cultural Borges se consolidó como uno de los espacios fundamentales del arte contemporáneo en la Ciudad de Buenos Aires, reafirmando su rol dentro del entramado cultural nacional y fortaleciendo una identidad que combina tradición, innovación y una creciente vocación federal. Con una programación diversa, reformas edilicias orientadas a la versatilidad de sus salas y una sostenida afluencia de público, el Borges cerró el año con más de 280.000 visitantes y una agenda que lo posicionó como un punto de referencia ineludible para las artes visuales, escénicas y audiovisuales del país. Por Mariela Sosa Buenos Aires, 2 de enero de 2026. Dependiente de la Secretaría de Cultura de la Nación, el Centro Cultural Borges ubicado dentro de las míticas Galerías Pacífico, profundizó durante 2025 un proceso de transformación institucional y programática que venía gestándose desde años anteriores. Entre febrero y diciembre desplegó una intensa actividad cultural que reunió a 281.933 visitantes, con una oferta sostenida y de alto volumen que abarcó teatro, danza, cine, música, artes visuales, talleres y propuestas participativas. En total, se presentaron 44 obras teatrales con 261 funciones, 24 propuestas de danza y performance con 126 funciones, y 59 películas exhibidas en 418 funciones, lo que evidencia un crecimiento sostenido en la diversidad y cantidad de actividades ofrecidas al público.

La programación anual se completó con 28 muestras de artes visuales que involucraron a 127 artistas, 22 talleres que sumaron 87 clases, 71 propuestas musicales, 33 milongas y 181 visitas guiadas. Esta multiplicidad de lenguajes y formatos consolidó al Borges como un espacio activo, diverso y en permanente funcionamiento, capaz de atraer tanto a públicos especializados como a visitantes ocasionales que encuentran en sus salas un recorrido accesible y estimulante.

Entre las exposiciones más convocantes del año se destacó Más aquí. Polesello 1970-2000, una muestra antológica dedicada a uno de los grandes artistas argentinos, Rogelio Polesello. La exposición superó los 130.000 visitantes entre julio y diciembre, convirtiéndose en uno de los hitos del calendario cultural porteño y reafirmando el interés del público por revisitar la obra de figuras centrales del arte nacional desde una perspectiva contemporánea.

El Borges también profundizó su perfil como espacio para la experimentación y el cruce de disciplinas. A lo largo del año albergó exhibiciones contemporáneas e interdisciplinarias, con obras audiovisuales, instalaciones, proyectos colaborativos y propuestas que exploraron nuevas formas de percepción y diálogo entre lenguajes. Algunas de estas iniciativas se inscribieron en una tendencia más amplia de renovación curatorial que también se reflejó en otras muestras del año, como las cinco exposiciones temporarias presentadas en septiembre, que incluyeron trabajos sobre fenómenos atmosféricos, exploraciones documentales y propuestas centradas en la intimidad familiar y la historia nacional, según destacó la prensa especializada.

La programación de 2025 también se vio enriquecida por la participación del Borges en eventos culturales de alcance masivo, como la Noche de los Museos, que cada año convoca a miles de personas en toda la ciudad. Su incorporación a este circuito permitió ampliar el vínculo con públicos diversos y favorecer la circulación de sus propuestas artísticas, integrando al centro cultural en una dinámica urbana que promueve el acceso democrático a la cultura y la apropiación ciudadana de los espacios públicos.

Además de su agenda regular, el Borges integró ciclos de fuerte impronta federal y vinculados a las industrias culturales, entre ellos el MICA 2025, que incluyó el ciclo Cultura Argentina. Industria Nacional. Esta iniciativa reunió propuestas de teatro, música, literatura, cine y videodanza, y permitió visibilizar producciones de distintas regiones del país, fortaleciendo la articulación entre artistas, gestores y públicos en un marco de intercambio y circulación cultural a escala nacional.

La renovación del Borges también se expresó en su arquitectura y en la reorganización de sus espacios internos. Las reformas edilicias orientadas a la versatilidad de las salas permitieron ampliar las posibilidades de montaje, incorporar nuevas tecnologías y mejorar la experiencia del visitante. La prensa destacó, por ejemplo, la instalación de obras que dialogan con la arquitectura del edificio, como la escultura monumental de Elba Bairon bajo la cúpula vidriada o las instalaciones lumínicas de Augusto Zanella, que ofrecieron al público experiencias inmersivas y contemporáneas en pleno microcentro porteño.

Con apertura de miércoles a domingo y una afluencia sostenida durante toda la temporada, el Centro Cultural Borges cerró el año reafirmando su identidad como espacio de encuentro, producción y difusión cultural. Su crecimiento en términos de programación, público y proyección nacional lo posiciona como un actor clave en la escena cultural argentina, capaz de combinar tradición, innovación y una mirada abierta hacia las nuevas formas de creación artística. Tras un año de intensa actividad, el Borges volverá a abrir sus puertas el 11 de febrero de 2026, con el desafío de profundizar su vínculo con la comunidad y seguir ampliando los horizontes del arte contemporáneo en el país.



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